Cómo ayudar a los niños a enfrentarse al ciberacoso

Seguridad en Internet para los niños Consejos

Ciberacoso: Unas palabras para los padres

Hubo un tiempo en el que el acoso era algo que todos teníamos que soportar en la escuela, en el autobús y al salir con los amigos. Siempre fue desagradable. La siguiente generación, nuestros hijos, tienen que lidiar con un tipo de acoso aún peor… ¡Y es mucho más común que el que sufrimos nosotros!

Sobre el ciberacoso

¿Recuerdas lo frustrante que era en la escuela cuando alguien se molestaba y reaccionaba de forma pasiva y agresiva, normalmente difundiendo un rumor? Cómo se sentía la víctima de un acosador (tal vez eras tú, tal vez era uno de tus amigos), lo difícil que era ir a la escuela y lidiar con el drama.

Tus hijos se enfrentan al acoso pasivo-agresivo todo el tiempo… porque Internet saca a relucir el pasivo-agresivo de casi todos los jóvenes. Desde los niños tímidos hasta los que van de frente y son francos… el ciberacoso puede ocurrir por accidente. Pero si recuerdas haber sido víctima de un acosador… las heridas nunca se curan.

Lo que es aún peor del ciberacoso es esto. Cuando se resuelve un conflicto directo entre amigos, puedes olvidar y perdonar las cosas hirientes que se dijeron. Sin embargo, nunca podrás borrarlas de Internet.

Teniendo esto en cuenta, es importante ser muy sensible al hablar del ciberacoso con tu hijo. Y sí, si tu hijo utiliza Internet, tienes que hablar de ello.

Cómo enseñar a tu hijo a no ser un ciberacosador

El ciberacoso no requiere interacciones cara a cara y suele hacerse sin ningún testigo (una diferencia extrema con el acoso tradicional, anterior al digital), y también puede hacerse en secreto sin que la víctima conozca la identidad del acosador. Las consecuencias del ciberacoso pueden ser perjudiciales, tanto para el acosado como para el acosador.

A menudo, los niños que acosan a otros no entienden ni piensan en la intensidad dañina de sus acciones, y, por lo tanto, continúan haciéndolo sin pensar en las repercusiones o en los problemas pendientes. Es importante que los padres identifiquen y eduquen al niño que hace el acoso sobre sus acciones y las probables consecuencias que está teniendo en los demás. Muchos jóvenes dejarán de hacerlo inmediatamente o cambiarán su comportamiento una vez expuestos a los riesgos y realidades, pero la comunicación, el fomento de la empatía y la educación son la clave.

A menudo es difícil para un padre creer que su hijo está acosando a otro niño, pero a veces ocurre. Puede que te sientas sorprendido, preocupado o a la defensiva (todas ellas reacciones normales), pero también tienes la responsabilidad de ayudar a detener la actividad.

El acoso escolar es un problema demasiado importante como para ignorarlo. Si no se controla, el acoso y los comportamientos relacionados pueden perjudicar a su hijo social, emocional, psicológica y académicamente.

Según muchos profesionales, los jóvenes que acosan a otros tienen más probabilidades de:

  • Tener malos resultados en la escuela y en el entorno social
  • Recurrir a la violencia como forma de afrontar los problemas
  • Dañar la propiedad o robar
  • Abusar de las drogas o el alcohol
  • Meterse en problemas con la ley

proteger al niño del ciberacoso

Así es como su hijo puede estar expuesto al acoso en línea (en público o en privado):

  • Mensajes y/o comentarios dañinos (texto, audio o vídeo)
  • Imágenes, GIFs, Memes o emojis dañinos
  • Rumores
  • Acoso
  • Sexting
  • Exclusión
  • Expulsión
  • Fraping / Suplantación de identidad
  • Catphishing / Catfishing
  • Perfiles falsos
  • Trolling

¿Cuáles son los impactos potenciales de ser acosado?

  • Baja confianza y autoestima.
  • Resentimiento e ira.
  • Pérdida de interés por los estudios o las aficiones.
  • Aislamiento.
  • Depresión, ansiedad, trastorno del estado de ánimo o trastorno alimentario.
  • Dormir mal.
  • Autolesión o suicidio.

El acoso escolar puede tener algunos efectos perjudiciales para la mente y la salud de cualquier joven, por lo que es importante que el niño busque ayuda y hable del tema con alguien.

¿Cómo saber si su hijo intimida a otros?

  • Utiliza la agresión verbal o física para afrontar los conflictos
  • Habla de «vengarse» de los demás
  • Culpar a los demás de su comportamiento o no estar dispuesto a aceptar la responsabilidad de sus actos
  • Llegar a casa con objetos o dinero que no le pertenecen
  • Juntarse con otros niños que parecen agresivos
  • Le cuesta expresar sus sentimientos y comprender los de los demás
  • No es capaz de participar en juegos cooperativos (es un ganador arrogante y un mal perdedor)
  • Reaccionar a las preguntas con ira o evasión
  • Jugar de forma inapropiada con niños mucho más pequeños
  • Menospreciar a otros niños en las conversaciones
  • Impulsivo
  • Pelea, a menudo con hermanos, hermanas y otros

Seguridad en Internet para los niños

11 maneras en que los padres pueden proteger a sus hijos

  • Estar presentes y atentos

Los padres deben aprender a ser observadores con sus hijos. Estar presentes, dar un buen ejemplo y ayudarles a socializar sanamente. Anime a los niños a entablar y cultivar amistades, a desarrollar habilidades sociales, a respetar a los demás y a ser buenas personas.

  • Escuche

Ofrezca a su hijo consuelo y apoyo si está siendo víctima de ciberacoso. No te enfades ni te frustres con ellos por no poder arreglar o resolver la situación. En su lugar, escucha, aprende, empatiza y comprende el problema y sus sentimientos.

Escuche las preguntas, quejas u opiniones de su hijo sobre el uso de Internet y su comportamiento social. Aprenda con su hijo y ayude a su familia a construir una mejor comprensión del crecimiento en el mundo digital actual.

  • Hable sobre qué (y qué no) hacer en Internet

Comuníquese y hable con sus hijos sobre el acoso escolar, sobre el uso saludable de la tecnología y los dispositivos digitales, y sobre los comportamientos correctos/incorrectos en Internet. Pregunte a sus hijos sobre sus amigos y actividades en línea. Enséñeles la diferencia entre los amigos reales y los de Internet, y las formas correctas e incorrectas de comunicarse y conectarse con los demás.

Comparta sus propias experiencias o los problemas a los que se enfrenta en Internet. Si usted ha sufrido acoso, compártalo con su hijo, para que entienda que no es diferente ni el único que pasa por este tipo de situaciones. En última instancia, queréis aprender a afrontar y resolver el problema, juntos.

  • Hazle saber a tu hijo que no es su culpa

Muchos jóvenes se culpan a sí mismos por ser acosados. Culpan a su aspecto, a su peso, a sus intereses, etc. Hazle saber a tu hijo que no es su culpa. El peso de la situación debe recaer sobre los ciberacosadores y no sobre las víctimas. Asegúrese de que su hijo sepa que usted está presente, que comprende el asunto y que está disponible para ayudarle a afrontar la situación.

Ayudar a los niños a enfrentarse al ciberacoso

  • Hable con el acosador

Siempre que sea posible, establece una comunicación con el acosador y habla con él de forma constructiva sobre el asunto. Dile que eres consciente de sus acciones y que estás ayudando a resolver la situación. Puedes hacerles saber que si la situación no cambia y se detiene, tomarás medidas legales contra ellos. Si el acosador es menor de edad, es posible que tengas que elevar el asunto a sus padres o cuidadores.

  • Establece límites tecnológicos saludables

La tecnología está presente las 24 horas del día, pero eso no significa que nadie deba utilizar las redes sociales, enviar mensajes o vivir conectado todo el día. Es importante que las familias establezcan y mantengan comportamientos y límites saludables para el uso de dispositivos e Internet. Ayude a educar y a mostrar a su hijo que una distancia segura y un tiempo de espera de Internet son cruciales para una buena salud mental.

  • Establezca la configuración de la privacidad en las redes sociales

Hable con su hijo sobre la activación y la mejora de los ajustes de privacidad, como los perfiles privados, el bloqueo de mensajes, etc. Es importante encontrar un tiempo regular con su hijo para revisar sus cuentas juntos, desactivando cualquier información controvertida, como direcciones y números de móvil compartidos.

  • Informe a la escuela sobre el acoso

Existe la posibilidad de que el ciberacoso se traslade al mundo real de la escuela, directa o indirectamente. Con el acuerdo de tu hijo, informa al colegio sobre el asunto y busca su apoyo cuando sea posible. Es posible que el acoso haya comenzado allí. Muchos centros escolares tienen normas, reglamentos y procesos estrictos en materia de acoso escolar ante este tipo de problemas.

  • Mantén un registro de los incidentes

Es una buena práctica guardar un registro de cualquier actividad de ciberacoso (incluidos los mensajes, comentarios, imágenes, vídeos, etc.) porque puede utilizarse como prueba al presentar tu caso ante los padres del acosador, la escuela, la policía u otras autoridades legales.

Cómo detener el acoso y el ciberacoso

  • Cuidado con los desencadenantes y mide la respuesta

Habla con tu hijo sobre la situación y pídele que evite tomar represalias o responder sin la intención adecuada. Es importante que no presten más atención ni inspiren al ciberacosador.

Explica a tu hijo por qué reaccionar con rabia o responder con comentarios desagradables no es la forma correcta de manejar la situación o resolver el problema. Hay muchas posibilidades de que eso sea lo que el acosador quiere y le dé placer. Por lo general, es mejor no mostrar ninguna respuesta que responder a los desencadenantes.

En su lugar, analiza la posibilidad de bloquear la cuenta del acosador en todas las redes sociales y plataformas de mensajería. Desactiva el método de comunicación del acosador y discute los siguientes pasos apropiados. Si el problema persiste y tiene lugar en otro lugar, considera la posibilidad de escalar el asunto al lugar apropiado.

  • Practique una buena salud mental

Proporcione a su hijo la ayuda que necesita ofreciéndole los recursos, la educación y las herramientas adecuadas para hablar del problema y enfrentarse a él. Si su hijo está emocionalmente abrumado por las acciones del acosador, puede considerar la posibilidad de recibir asesoramiento y terapia profesional.

Resumen

No hay nada más inquietante que enterarse de que su hijo es un acosador, o de que su hijo está siendo acosado. La incredulidad, la rabia y el miedo suelen ser tres emociones rápidas.

Si te enteras de que tu hijo está involucrado en el acoso escolar, intenta no insistir en ello. En lugar de ello, hable con su hijo, escúchelo, comprenda la situación, bríndele empatía y apoyo, y actúe.

Javier Zurro Catalá

Javier Zurro Catalá es periodista y experto en seguridad. Javier trabajó durante mucho tiempo como periodista en EC Cultura. Últimamente a Javier le fascina la tecnología. Esto le ha permitido centrarse en escribir sobre aplicaciones de espionaje y otras fuentes relacionadas con diferentes innovaciones tecnológicas.

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